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5 señales de que su anillo necesita un ajuste de talla

Cómo saber si su anillo no es de la talla correcta: cinco señales físicas a las que estar atento, y qué hacer antes de que el daño empeore.

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La mayoría de los anillos no quedan bien para siempre. Los dedos cambian de forma con el peso, la edad, el clima y el embarazo, y lo que quedaba perfecto hace cinco años puede no quedar hoy.

Estas son las cinco señales de que es hora de ajustar, antes de que la talla equivocada cause un problema mayor.

1. El anillo gira en el dedo

Si siempre encuentra la piedra mirando hacia un lado o sus iniciales al revés, el anillo está flojo. Un anillo flojo gira, resbala y tarde o temprano se sale, muchas veces en un lugar del que no se recupera (un desagüe, la arena de la playa, la mano mientras trabaja en el jardín).

Un anillo debería girar despacio solo cuando usted lo empuja a propósito. Si la gravedad lo hace sola, hay que achicarlo.

2. No pasa el nudillo sin jabón

La rutina clásica de la mañana: agua tibia, jabón, girar, jalar, por fin entra. Eso significa que el anillo, en la práctica, está chico. Lo está forzando por el nudillo, y una vez puesto, comprime la piel debajo.

Los anillos apretados causan:

  • Irritación y sarpullido en la piel (sobre todo con la humedad de Miami)
  • Menos circulación
  • Dificultad para quitarlo en una emergencia (médica, hinchazón)

Si para quitarlo hace falta jabón o aceite, hay que agrandarlo.

3. La piel debajo del anillo queda marcada de forma permanente

Una marca leve justo después de quitarse el anillo es normal. Una marca profunda que dura no lo es. Significa que el anillo comprime el tejido todo el día, todos los días. Con el tiempo puede causar:

  • Cambios permanentes en la forma del dedo
  • Dermatitis por la humedad atrapada
  • En casos extremos, daño al tejido

Si la marca sigue visible una hora después de quitárselo, hay que agrandarlo.

4. El anillo se ladea o queda torcido

Un anillo bien ajustado se asienta plano en la base del dedo. Uno flojo se inclina hacia el lado más pesado, casi siempre el de la piedra o el grabado. Uno apretado no se ladea; se entierra.

Que se ladee indica que está lo bastante flojo para deslizarse pero no tanto como para salirse fácil. Es la zona de aviso antes del “anillo perdido”.

5. Dejó de usarlo

La señal más común y la que más se pasa por alto. La gente dice “no lo uso porque me da miedo perderlo” o “es incómodo, lo dejo en el cajón”.

Un ajuste suele costar $40 a $80 en oro y $60 a $100 en platino. Es poco comparado con un anillo guardado años sin usar o, peor, perdido.

Cuándo NO conviene ajustar

Algunos anillos no deben ajustarse:

  • Tungsteno y titanio: estos metales no se sueldan de forma convencional
  • Algunas alianzas eternity: con piedras alrededor de todo el aro, un ajuste limpio es casi imposible
  • Aros muy dañados: a veces hace falta cambiar el aro, no ajustarlo

Un joyero le dice de entrada si su anillo no es candidato. No pague un ajuste en un anillo que primero necesita otro trabajo.

Qué hacer ahora

Si dos o más de estas señales aplican, haga medir su dedo. Los joyeros serios le miden el dedo, revisan el anillo y cotizan el trabajo, sin obligación de continuar.

Con el clima de Miami, los dedos se hinchan más en verano que en invierno. Si está entre dos tallas, el consejo habitual es dejarlo un poco holgado para que sea cómodo en julio, no un poco apretado para que sirva en enero.

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Etiquetas: cómo hacerloajuste de anillos

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